martes, 2 de diciembre de 2014

GIORDANO BRUNO

  Filippo Bruno (Nola, 148-Roma, 1600), más conocido por el nombre que da título a este artículo,  fue un filósofo italiano que cayó en el olvido durante dos siglos, hasta el “Risorgimento” (movimiento que tenía como fin el renacimiento del país antes de su unificación).



Giordano Bruno


  Giordano Bruno fue un hombre muy controvertido de la época renacentista en Italia. Murió en una hoguera, habiendo sido condenado por herejía y panteísmo. En la actualidad se piensa que es un mártir del libre pensamiento y de los avances científicos. Su aportación a la ciencia le hizo un hombre muy importante. Llevó una vida llena de desafíos, y donde quiera que fue, sus ideas fueron muy discutidas. 

  Nacido Filippo Giordano Bruno, estudió primero en Nápoles, y a los 17 años ingresó en el monasterio de San Domenico Maggiore. Allí estudió a Aristóteles, se cambió el nombre por Giordano y se ordenó sacerdote. Tres años más tarde de haberse ordenado sacerdote, se doctoró en teología. 


Interior de la Iglesia de San Domenico Maggiore


  Estando en este monasterio se interesó en la interpretación de la Biblia. Se interesó también en reconciliar el cristianismo con el emanatismo napoleónico, doctrina según la cual todo viene de la totalidad divina. Consideró a las tres personas de la Trinidad (padre, hijo y espíritu o santo) como atributos de Dios. 

  Huyó de Nápoles porque se inició contra él un proceso por herejía. Y de Roma por miedo a que le acusaran de un crimen que él no cometió. Estuvo en diferentes ciudades, entre otras, en Ginebra. Entró en la Universidad de Ginebra, contra cuyos maestros Bruno no tardó en rebelarse.

   Un tiempo después se trasladó a Francia. Allí publicó “Las Sombras de las Ideas” (1582). El rey de Francia se interesó en Bruno y en sus teorías nemotécnicas. Allí, Bruno siguió con la publicación de “El Canto de Circe”, libro que trataba la nemotecnia. También escribió una comedia llamada “Candelero”, donde empleaba lenguaje coloquial y chistes.

   Ejerció como catedrático en Toulouse, y después viajó a París, donde ofreció al rey “De las Sombras de las Ideas”, un libro sobre nemotecnia. Sus alumnos eran muy desobedientes, por lo que siguió al embajador de Francia en la corte inglesa.



Vista de Toulouse


   En 1583 se le nombró secretario del embajador de Francia, Michael de Castelnau, en cuya casa vivió por espacio de dos años. Estando en Londres, dedicó dos libros al poeta Phillip Sidney. Hizo un viaje a Oxford, donde, según algunas fuentes,  dio conferencias sobre Copérnico. Según otras fuentes fue profesor en dicha Universidad, pero los expertos no se ponen de acuerdo. Defendió la teoría heliocéntrica de Copérnico en “La Cena del Miércoles de Ceniza”.  Bruno creía que la Tierra orbitaba alrededor del Sol, y que la Tierra sobre su propio eje.



Michael de Castelnau




   Debido a algunas discusiones abandonó Oxford. En 1585 dejó Oxford para trasladarse a París (donde el clima político resultaba tenso para él), y, más tarde, a Marburgo. Allí tuvo un debate con los seguidores de Aristóteles, donde fue agredido. Después se vería obligado a dejar el país. “El Candelero” y, en menor medida, “La Cena del Miércoles de Ceniza”, son dos comedias; mientras que “Del Inifinito Universo y Mundos” es una crítica hacia la concepción aristotélica del universo. La “Expulsión de la Bestia Triunfante” y “La Santa Asnalidad” son también dos comedias, y “Los Heroicos Furores” exalta la verdad.

    Bruno se trasladó a la ciudad de Wittenberg (Alemania), donde enseñó durante dos años. Allí escribió “Del Mínimo”, “De la Mónada”, “Del Inmenso y de los Innumerables” y “Del Infinito”. 

  Más tarde fue a Praga y a Helmstedt, donde, de nuevo, sus puntos de vista fueron controvertidos. Entonces completó “De la Magia”, “Tesis de Magia”,  “De la Magia: de los Vínculos en General” y “Sobre la composición de imágenes, signos e ideas” (1591). 

   Estando en Fráncfort  fue invitado a Venecia por Giovanni Mocenigo, quien quería aprender nemotecnia.  Le ofreció a cambio grandes recompensas. Sus amigos le advirtieron del peligro de volver a Italia, a donde volvió en 1591.



Giovanni Mocenigo



El Proceso contra Bruno. Su Muerte

  Estando de vuelta en Italia dio clases en la Universidad de Padua. También fue a la Accademia Degli Uranini.  Sin embargo, su alumno (Mocenigo), no contento con sus enseñanzas y su supuesta herejía, le denunció a la Inquisición.  Fue extraditado a Roma, interrogado por los inquisidores y, finalmente, condenado a muerte. 

  Todavía se discute si Bruno se retractó o no, pero lo que sí es seguro es que a finales de Enero de 1593, él fue encerrado en el Palacio del Santo Oficio.  Permaneció en prisión cerca de una década, mientras se desarrollaba el juicio. Fue acusado de blasfemia, herejía e inmoralidad. Durante la invasión por parte de Napoleón se perdieron la mayoría de los folios del juicio. 

  Fue Roberto Belarmino (quien, posteriormente, procesaría a Galileo) quien dirigió el proceso. Se le ofreció a Bruno que se retractase de sus ideas, pero, finalmente, se reafirmó en las mismas. El Papa ordenó que fuese llevado ante las autoridades seculares. 




Roberto Belarmino


  A principios de Febrero de 1600 fue leía su sentencia. En ese momento dijo: «Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla».  A Bruno se le excomulgó y sus obras fueron quemadas.  Al momento de morir, un monje le ofreció un crucifijo que él rechazó; dijo que moriría como un mártir, y que su alma subiría al paraíso. 

El Universo Infinito

  Bruno comenzó a tener ideas que cuestionaban las ideas filosóficas y teológicas de la Iglesia. Rechazó la idea de que la Tierra era el centro del Cosmos. Creía que vivimos en un mundo sin fin donde otros seres iguales que nosotros podrían tener su propio Dios. Bruno no diferenciaba la materia del espíritu, por lo que, para él, la conversión del pan en carne y el vino en sangre era mentira.

Su Legado

  Sus teorías sobre la naturaleza fueron muy admiradas por filósofos como Baruch de Spinoza, Friedrich Heinrich Jacobi y George Wilhelm Friedrich Hegel.  Aún se debate su contribución a la ciencia moderna, ya que algunos piensan que fue más filósofo que científico. Personas como Frances Yates creyeron que sus teorías sobre el universo infinito suponen un cambio radical en la manera de pensar. Su concepto acerca de los múltiples mundos es visto por algunos como un adelanto de la idea de los múltiples mundos de la mecánica cuántica de Everett. También creen algunos que Bruno fue precursor  de las teorías de Newton sobre el lugar y el espacio absoluto.




George Wilhelm Friedrich Hegel



Reflexiones

    Como ya hemos dicho al principio, Giordano Bruno es considerado en la actualidad un mártir de la libertad  de pensamiento contra el dogma religioso. Defendió su pensamiento ante todo el mundo. Defendió el derecho a pensar aun a costa de su propia vida.

   Se ordenó sacerdote cuando ya tenía dudas acerca de la Trinidad y la Encarnación, que intentó interpretar de manera racionalista. Aseguraba no temer nada de la inquisición, y que deseaba volver al gremio de la Iglesia Católica.

Frases de Giordano Bruno

- Sobre el alba

“No importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquéllos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor.”

-Sobre la verdad
“Así pues, donde estaba la Osa, por razón de ser lugar la parte más eminente del cielo, se coloca la verdad, que es la cosa más alta y más digna.”

-Sobre el pronunciamiento de su sentencia
“Tembláis más vosotros al pronunciar la sentencia que yo al recibirla.”

-Sobre la materia
“No hay muerte, pero tampoco permanencia de las individualidades numéricas. Sólo permanece la sustancia única (la materia - alma universal) mutándose en nuevas individualidades.”

-Sobre el universo
“En cada hombre, en cada individuo, se contempla un mundo, un universo.”




Símbolo de la Inquisición



-Sobre la astrología
“Donde se ve la Lira de nueve cuerdas sube la madre Musa con sus nueve hijas: Aritmética, Geometría, Música, Lógica, Poesía, Astrología, Física, Metafísica, Ética.” 

-Sobre lo material
“La composición se disuelve, la complexión se cambia, la figura se muda, el ser se altera, la fortuna varía, permaneciendo siempre los elementos lo que son en sustancia y perseverando el principio material único (que es la verdadera sustancia de las cosas, eterna, ingenerable, incorruptible) en aquello mismo que fue siempre.” 




Vista actual del Palacio del Santo Oficio



-Sobre la bondad
“Entonces tiene lugar la expulsión de la bestia triunfante, es decir, de los vicios que predominan y suelen conculcar la parte divina; se purifica el ánimo de errores y se le adorna con virtudes, por amor de la belleza que se ve en la bondad y justicia natural, por deseo del placer que deriva de los frutos de ésta y por odio y temor a la fealdad y displacer contrarios.”

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