martes, 23 de agosto de 2016

HISTORIA DE UN GRUPO MÍTICO

  Normalmente, las personas de a pie asocian a la música andina con esos músicos que van por el metro tocando alguna canción machacona con quenas, guitarra, charango y bases grabadas en Minidisc  o MP3. No obstante, la música  andina es algo muchísimo más profundo, tradicional y relevante que todo eso. Han sido muchos los músicos sudamericanos que han pasado por Europa, sobre todo por París. Entre ellos, los miembros que constituyeron y constituyen uno de los grupos latinoamericanos más importantes: Los Calchakis.



Los Calchakis en el año 2004


Los Inicios

  Antes de que Los Calchakis o Los Incas comenzasen su andadura en Europa, la música andina era totalmente desconocida en nuestro continente. Solo había algunas personas que la conocían, y solo a un nivel muy limitado.

  Al principio, Los Calchakis eran un dúo compuesto por Héctor Miranda (“Calchaÿ”) y su mujer, la cantante Ana María Miranda (que, según ciertas fuentes, firmaba sus arreglos bajo el pseudónimo “Huaÿta”). Comenzaron grabando discos con músicos que seguramente conocieron en aquél local en el que empezaron a actuar, La Escala, el templo de la música popular latinoamericana en Francia. Fue en esa época cuando comenzaron a aparecer en televisión y a cosechar sus primeros éxitos.



Ana María Miranda en la actualidad

  Sin embargo, Ana María Miranda estaba estudiando canto lírico y el dúo inicial se transformó en un cuarteto con la llegada de Nicolás Pérez González, el guitarrista valenciano Gonzalo Reig (en sustitución de Ana María, que abandonó el grupo) y el arpista Mauricio Fernández. También contaron en sus comienzos con la colaboración de los quenistas Guillermo de la Rocca (que, según ciertas fuentes, era francés, y se llamaba en realidad Guillaume de la Rouge), Alfredo de Robertis y Joel Francisco Perri (alias “Amaru”).

Violeta Parra, La Mecenas del Grupo

   Aunque muchos no lo sabrán en España, Violeta Parra fue la artista chilena más importante de su tiempo, y, casi con total seguridad, una de las más importantes de la historia de la música chilena. No solo era multiinstrumentista  (tocaba guitarra, cuatro y charango), sino que además era pintora y poeta. También eran célebres sus tejidos en arpillera.

Violeta Parra


  Violeta era amiga de Héctor Miranda. Él, al igual que Violeta, es pintor. De hecho, ambos expusieron en el Museo del Louvre. Y, cómo no, compartían la misma pasión por la música andina. Ella fue quien les presentó al sello discográfico en el que pasarían más de tres décadas: Arion Disques. Y fue también quien les ayudó a grabar sus primeros discos.

El Quinteto 

   Una vez el arpista Mauricio Fernández dejó de colaborar con ellos (seguramente allá por 1969) se integró un miembro que todavía sigue en activo, el chileno Sergio Arriagada (en la primera foto de este artículo, el primero por la izquierda). Y, un año después, ingresaría el tandilense Rodolfo Dalera. Fue en esos años cuando grabaron algunos de sus discos más significativos: “Toda América India”, “Misterio de los Andes”, “Las Flautas Indias a lo Largo de los Siglos”..

1973, Punto de Inflexión

    1973 fue el año de la salida de Gonzalo, quien se volvería a España definitivamente.  Ese mismo año fue cuando grabaron junto a Mikis Theodorakis la banda sonora de la película “Estado de Sitio” (“État de Siége”), del cineasta griego Costa Gavras. Y fue también el año en que se produjo una de las más tristes anécdotas de la agrupación.

Mikis Theodorakis

  Un día de ese año, Héctor Miranda se encontraba en el aeropuerto de Buenos Aires debido a que tenía que tomar un avión rumbo a París, procedente de Santiago de Chile. Héctor y todos los pasajeros de ese mismo vuelo tuvieron que ser cambiados a otra compañía, dado que el avión que tenía que salir de Santiago, nunca despegó. Era el día 11 de Septiembre.

  Al llegar a París, Héctor se enteró del horror que estaba teniendo lugar en Chile. Las Fuerzas Armadas de Chile, lideradas por el General Augusto Pinochet, habían dado un golpe de estado contra el presidente electo, Salvador Allende, quien prefirió morir suicidándose en el Palacio de la Moneda a entregar el poder a las tropas golpistas.

El sanguinario General Pinochet



  El hecho del golpe de estado de Pinochet, unido al hecho de que su compañero Sergio es chileno, motivó que Héctor emprendiese la elaboración del que sería el primer disco cantado de Los Calchakis como quinteto: El Canto de los Poetas Revolucionarios.

Portada de la primera edición española de El Canto de Los Poetas Revolucionarios (distribuida por CBS)

 1977 fue el año de las deserciones. Los cuatro compañeros que estaban junto a Héctor abandonaron el grupo y formaron  (junto a Nicolás Pérez González Jr) el grupo musical “Ayacucho”. Fueron sustituidos por José Marti, Osvaldo Montes y otros dos músicos que permanecerían en el grupo durante más de treinta años, Aldo Ariel Breitenbruch (Cuimbaé) y Alberto Rodríguez.

Llegó el CD

  Entre mediados y finales de los ochenta se produjeron cambios sustanciales en el grupo. Lucio Saavedra (que entró a finales de los setenta) y Joel Perri (que reingresó a principios de los ochenta) lo abandonaron, reingresaba Sergio y comenzaba su andadura en el mismo el solista de guitarra Enrique Capuano. Por otra parte, el grupo y la compañía Arion tomaron la decisión de descatalogar casi toda la discografía y, en su lugar, editar en CD una serie de discos recopilatorios.

   A principios de los años noventa, el grupo graba la que sería su tercera cantata propia: ElDorado. A los textos de Calchay se le sumó la música de Sergio Arriagada en una obra que habla del mito de El Dorado, ciudad legendaria que según los conquistadores estaba llena de oro, y que situaban en Sudamérica.

Portada de la primera edición de "ElDorado" (nótese que después
se le cambió el  diseño, como a todos los cd's del grupo)



  Años más tarde, un hecho luctuoso salpicó a Los Calchakis: la muerte de Aldo Ariel.  Poco tiempo más tarde se retira Alberto Rodríguez, y se unen, de manera definitiva, Pablo Urquiza y Osvaldo Muslera.

Los Miembros Actuales

Sergio Arriagada Cousin (“Chiloé” según algunas fuentes)

  He aquí al chileno del grupo (todos los demás miembros son argentinos). Nacido en Santiago de Chile, es director musical, y toca todos los instrumentos del mismo. No obstante, y, sobre todo, desde la partida de  Rodolfo Dalera, es especialista en charango y aerófonos andinos. Es, precisamente, el compositor de “Para un Presidente Muerto”, "Las Barcas" (reeditada como "Islas Galápagos"), "Milonga Rioplatense" e "Imágenes Argentinas". Además de en Los Calchakis y Ayacucho, tomó parte en otras agrupaciones como el Taller Recabarren. Es profesor titular de flauta en la École Nationale de Musique de Pantin, y su hermano es el compositor de música para películas Jorge Arriagada. En la foto anterior, aparece el segundo por la izquierda.

Pablo Urquiza

   Entró en el conjunto a finales de la primera década del siglo XXI, pero ya antes había estado sustituyendo a Sergio en algún concierto. Forma parte de una asociación francoargentina de arte llamada Abra Pampa, que tiene sello discográfico propio. Toca los mismos instrumentos que Sergio, y es también poeta.

Pablo Urquiza
Enrique Capuano

   Entró en el grupo en 1987, en sustitución de “Amaru”. Es el solista de guitarra del grupo, para el que ha compuesto alguna que otra canción. Toca también el charango, aunque con menos asiduidad, y es más que probable que proceda del grupo musical “Ayacucho”. También fue miembro de “Sumampa” junto a Lucio Saavedra. En la primera foto de este artículo, es el segundo por la izquierda.

Osvaldo Muslera

   Según ciertos medios nació en Buenos Aires, en 1952.  Procedente de Sumampa y, probablemente, de “Ayacucho”, Osvaldo se unió al grupo hace pocos años. Toca guitarra y bombo, y ha asumido el papel de cantante solista en la Misa Criolla. Tiene voz de tenor.

Osvaldo Muslera
Algunos Ex Integrantes

Héctor Miranda

  Héctor Miranda nació en Buenos Aires. Tras haber cursado los estudios universitarios viajó al norte de Argentina, donde descubrió la música andina. En 1960 se trasladó a Francia (becado por el gobierno francés), donde fundó junto a otros pintores el Instituto de Artes Visuales. Paralelamente al conjunto, ha seguido pintando y exponiendo. Él ha sido hasta hace poco el director artístico, así como el encargado de escoger los temas que van a componer los discos, de los cuales también establece las temáticas que van a seguir. Toca pinkillo, siku, tarka, moceño y bombo.



Héctor Miranda


Rodolfo Dalera (“Tandilero”)

   Cecilio Rodolfo Dalera Alonso (así reza su nombre en algunas fuentes) nació en Tandil, Argentina. Ingresó en Los Calchakis en 1970, después de que Héctor Miranda contactase con él en Buenos Aires. Después de abandonar Los Calchakis, en 1975, se trasladó a Ciudad de  México, donde fundó el grupo Los Chaskis. Fue compositor de, entre otros temas, “La Cumbreña”, “Contrabandeando” y “El Centinela”.

   Acompañó al cantante brasileño Roberto Carlos en su versión de “El Humahuaqueño”, y publicó un cd en su argentina natal.  Tocaba quena, zampoña, guitarra, moceño y charango. Murió en 2009. Era hermano del también quenista Juan Dalera.


Rodolfo Dalera


Nicolás Pérez González (“Lambaré”)

   Nicolás se integró al grupo a mediados de los sesenta. Había nacido en 1927. Una vez abandonó el conjunto fundó Ayacucho junto a otros compañeros de Los Calchakis. Tocaba guitarra, charango, requinto y bombo, y era, por así decirlo, el arreglista oficial del grupo. Regresó definitivamente a Paraguay en 1989, muriendo allí dos años más tarde. Aparte de su labor en Los Calchakis compuso música para teatro, televisión, cine y radioteatro.


De izqda a dcha Rodolfo, Nicolás, Gonzalo, M.Theodorakis, Sergio y Héctor

Gonzalo Reig

   Gonzalo nació en la villa valenciana de Mogente. Se había trasladado a Francia con el fin de perfeccionar su francés, y allí, junto al guitarrista italiano Antonio Filograna, conoció al magnate griego Aristóteles Onassis, de quien ambos fueron músicos personales. Antes de formar parte de Los Calchakis tomó parte en el Trío Los Chiriguanos, y colaboró con Los Incas. Toca guitarra, charango, tiple, cuatro y zampoña. Tras dejar Los Calchakis se trasladó a España, donde fundó con Shary Mendoza la peña “La Toldería”, epicentro del movimiento que más tarde se daría en llamar “Movida Sudamericana”. También fundó el grupo del mismo nombre junto a otros músicos, grabando una versión renovada de la Misa Criolla (que interpretarían en vivo en el Teatro Barceló, en 1974).  Según algunas fuentes, firmaba sus composiciones como “Huinca”, que era como llamaban los indígenas chilenos a los conquistadores españoles. Él expresaba su amor por Iberoamérica de la siguiente manera: “Me honro de ser valenciano, me honro de ser español. Pero ante todo me enorgullezco de ser iberoamericano. Tantas grandes cosas nos unen y tantas nimiedades nos separan que nuestros destinos, lo queramos o no, se acabarán fundiendo en una gran cultura”.


Gonzalo Reig

Aldo Ariel

   Rubén Aldo Ariel Breitenbruch (ese es su nombre real según algunas fuentes) nació en Posadas, Misiones, allá por 1942.  Comenzó su carrera musical en su Misiones natal con el conjunto Los Hermanos Ariel. En 1968 se trasladó a París, motivado por la situación política reinante en Argentina, y en 1977, como ya hemos dicho, entró en el grupo que nos ocupa. Tocaba guitarra, charango, bombo y zampoña. Era además el solista de la Misa Criolla. Murió en París en 2009. Sus cenizas fueron esparcidas por París y Misiones.


Aldo Ariel durante una actuación


Alberto Rodríguez

  Siendo también argentino, entró al conjunto el mismo año que Aldo Ariel. Ejecutante de guitarra, bombo, zampoña y moceño, su voz profunda y grave puede ser escuchada en “La Higuera”, donde cantó como solista en la primera parte de la canción, así como en “Milonga de Andar Lejos”. Abandonó el grupo un tiempo después de la muerte de Aldo. Aparece el primero por la derecha en la primera fotografía de este artículo.

El Nombre. ¿Por qué “Los Calchakis”?

  Antes de la llegada de los conquistadores españoles, había en Argentina una tribu indígena que daba su nombre a los valles que habitaban, los calchaquíes. Cuando Héctor Miranda se trasladó a Europa, le vino a la mente precisamente ese nombre. Pero había un problema: los incas, civilización a la que pertenecían los calchaquíes, eran ágrafos (no dejaron testimonio escrito). Por otra parte, la ortografía que nuestros antepasados los españoles legaron a los indígenas, era puramente arbitraria. Podemos tomar un ejemplo: la capital del imperio de los incas era llamada “Kosqo”, que, literalmente, significa “ombligo del mundo”. Pues bien, nuestros antepasados la renombraron, llamándola “Cuzco”. Y lo mismo pasaba con la palabra quena (la cual viene del quechua “khoana”, que a su vez significa “hueco”), que sufre variaciones en cuanto a su ortografía.

Símbolo del grupo, inspirado en un grabado precolombino


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