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lunes, 9 de marzo de 2026

Grandes Estudios de Animacióin


 Queridos amigos internautas, la animación ha estado siempre presente en nuestras vidas. Desde las primeras décadas del siglo XX, numerosos estudios de animación han trabajado para ofrecernos un arte que, en algunos casos, nos ha dejado auténticas maravillas. Por eso vamos a hablar de algunos de los estudios más representativos del arte de convertir emociones e historias en personajes y colores. 


WALT DISNEY


No hace falta que nos extendamos demasiado en la historia del estudio de animación más importante de todos los tiempos. Fue fundado por Walter Elías Disney y su hermano Roy en 1923. En su principio contaron con la inestimable ayuda del dibujante Ubbe Iwerks, junto a quien Walt creó al famosísimo Mickey Mouse. Ubbe Iwerks fue el responsable no solo de animar a Mickey Mouse, sino de realizar los llamados "procesos especiales" de algunas películas de acción real de Disney, con las que el estudio alcanzó las cotas de espectacularidad más altas de toda su historia (Leslie Iwerks, su hija, parece haber seguido sus pasos con firmeza, dado que es directora y productora), encumbrando el nombre de Disney a lo más alto del podio creativo.




Ubbe Iwerks



En 1936, Disney estrenó el que fue el primer largometraje animado de la historia: Blancanieves y los Siete Enanitos. A este le seguirían, posteriormente, largometrajes como Pinocho, Dumbo, Bambi y Saludos Amigos en una década (la de los cuarenta) en la que tuvo lugar la única (y muy sonada) huelga en el seno del estudio. Esta huelga se originó como consecuencia de la negativa de Walt a permitir que sus trabajadores se sindicaran, así como por ciertas promesas que, al parecer, el estudio nunca cumplió. Fue una huelga tan dura que hubo entre Disney y los huelguistas sonoros enfrentamientos.


En los años cuarenta, Walt Disney y sus empleados hicieron contenidos fuertemente condicionados por el escenario bélico imperante en la época, es decir, la Segunda Guerra Mundial. Produjeron importantes cortometrajes de propaganda antinazi, pero esto no terminó ahí. Pese a la huelga declarada en el estudio, por encargo del Departamento de Estado de los Estados Unidos (y en el marco de una política llamada “Política del Buen Vecino”, que ideó el gobierno de Roosevelt para impedir que los gobiernos latinoamericanos se aliasen con los nazis) realizó una serie de doce cortos. Los cuatro primeros conformaron la película “Saludos Amigos”, y los ocho restantes formaron el filme “Los Tres Caballeros”. 


En los años cincuenta, Walt, encolerizado por la huelga anteriormente descrita, colaboró activamente en la tristemente famosa “Caza de Brujas” desatada por el senador Joseph Raymond Mccarthy, proceso durante el cual delató a muchos profesionales de la animación que, después, serían sospechosos de pertenecer al PCUSA (Partido Comunista de los Estados Unidos de América).


En esta misma década, Disney produjo sus primeras películas en grandes formatos: estas fueron La Dama y el Vagabundo (en Cinemascope) y La Bella Durmiente (en Supertechnirama 70mm), siendo esta última una película cuyo visionado en formato Blu-Ray recomiendo encarecidamente por su excelso nivel de definición y su espectacular colorido.


Entre los cincuenta y los sesenta el estudio aumentó su producción de películas de acción real, entre las que podemos destacar sin lugar a dudas "20.000 leguas de Viaje Submarino", "Tú a Boston y yo a California" y la más espectacular de todas: "Mary Poppins", un clásico que lanzó al estrellato a Julie Andrews, su actriz protagonista. Tras la muerte de Walt en 1966, el estudio acometió la realización de dos largometrajes de animación: "Los Aristogatos" y "Robin Hood". Con posterioridad hubo en el seno del estudio una época de problemas creativos y decisiones erróneas que se tradujeron en (entre otras cosas) la salida del animador Don Bluth, el despido del animador John Lasseter y, como colofón a un rosario de malas decisiones, el estrepitoso fracaso en taquilla del largometraje Taron y el Caldero Mágico. 


A mediados de los años ochenta (década en la que Disney comenzó a lanzar su catálogo en video doméstico), Ron Miller (director ejecutivo de la compañía y yerno de Walt Disney) fue destituido de su cargo, con lo que entraron en esta tres pesos muy pesados: Frank Wells (procedente de Warner Bros) y dos ex ejecutivos de Paramount, Michael Eisner (como director ejecutivo) y Jeffrey Katzenberg (como presidente de Walt Disney Animation). La presidencia de Katzenberg coincidió con los llamados Años Dorados de Disney, y bajo la tutela de este se realizaron La Sirenita, La Bella y la Bestia, Aladdin y El Rey León, tras cuyo lanzamiento fue despedido (más tarde fundaría, junto con Steven Spielberg y el productor David Geffen, la compañía Dreamworks SKG).



Jeffrey Katzenberg





Michael Eisner



UPA


United Productions of America nació a mediados de los años cuarenta de la mano de varios dibujantes de Disney que habían sido represaliados como consecuencia de su participación en la huelga de 1941. 


Mientras en Disney se perseguía una técnica de animación realista y contenidos destinados sobre todo a un público infantil, en UPA se rebelaron contra esta tradición animada y optaron por crear una animación distinta, más hecha para adultos y no tan estilizada y “perfecta” como la de Disney. 


Si bien UPA intentó realizar una animación más adulta, tuvo dos personajes que calaron hondo entre los niños: Mr Magoo y Gerald McBoing. El primero era un anciano bajito, calvo y gruñón, con una aguda miopía (bien pudo haber servido de inspiración para el famoso personaje de cómics “Rompetechos”), y el segundo era un niño al que le era imposible hablar, y que se comunicaba con los demás mediante efectos de sonido. El segundo no llegó a tener ningún largometraje propio, pero Mister Magoo tuvo cuatro. La primera de todas estas fue “Las Mil y Una Noches”, y data de 1959. La segunda data de 1962, y se le llama “Cuento de Navidad de Mister Magoo”, la tercera fue una película de acción real de Disney , y la cuarta y última fue una producción directa para vídeo titulada “Kung-Fu Magoo”. 


En 1949, y como consecuencia de los oscars ganados por el estudio, Columbia Pictures depositó una enorme confianza en UPA y les dio la licencia para desarrollar sus propios personajes. No obstante, precisamente en esa época fue cuando el camino de rosas de UPA se vino abajo. 


En el marco de la mencionada caza de brujas del senador Joseph Raymond Mccarthy, algunos de los dibujantes de UPA fueron acusados de pertenecer al Partido Comunista, y, por lo tanto, John Hubley (jefe del estudio) fue reemplazado por Steven Bosustow, quien acabó vendiendo el estudio a Henry G. Saperstein. Saperstein impulsó nuevos cortos de Mister Magoo y el emprendimiento de una nueva serie basada en el cómic “Dick Tracy”, pero los días del estudio de las tres letras estaban terminados. Finalmente, UPA cerró sus puertas en 1964. Curiosamente, un tiempo después, Saperstein obtuvo la exclusiva para distribuir en territorio americano las películas de la compañía japonesa TOHO, en concreto aquellas protagonizadas por temibles monstruos que hicieron las delicias de miles de personas en todo el mundo. 



Stephen Bosustow




WALTER LANTZ PRODUCTIONS


Inicialmente, este estudio fue fundado bajo el paraguas de Universal Pictures como Universal Cartoon Studios. Su máximo responsable fue el genial dibujante Walter Lantz, aunque el primer personaje del que este hizo caricaturas fue “Oswald el Conejito Afortunado”, que, en realidad, fue creado por Walt Disney.  




Walter Lantz



En 1939, el estudio se separó de Universal (aunque continuó siendo su principal proveedor de animación), cuando ya tenía entre sus empleados a Pinto Colvig (voz original de Pluto y Goofy, de Walt Disney) y el no menos importante animador Tex Avery. 


En esa época se produjeron algunos cambios. La separación de Universal Pictures vino dada por la mala situación económica del estudio, y el declive de la popularidad de Oswald motivó el lanzamiento de otro personaje animado que sería un éxito: Andy Panda. Fue precisamente en uno de los cortos protagonizados por Andy Panda donde debutó el que sería el personaje más importante de la carrera de Lantz: Woody Woodpecker, más conocido en el mundo de habla hispana como “El Pájaro Loco”. 


Sin embargo, el auge de la televisión provocó problemas económicos en la industria del cine, y esto desembocó en una bajada de presupuestos para muchos estudios de animación. Esto forzó al entonces presidente de Universal Studios a firmar un acuerdo de venta de cortos de animación a una agencia en cuya cartera de clientes se encontraba la empresa Kellogg 's. Lantz firmó dicho contrato, pese a no quedar del todo satisfecho (ya que reconoció que estos trabajos eran realizados por cuestiones económicas). 


En 1956 creó Walter Lantz televisión. El Pájaro loco sustituyó a la versión resumida de “El Club de Mickey Mouse” en ABC entre 1957 y 1965, pero introdujo una novedad importante: a partir de ese momento, la serie incluiría no solamente los episodios de El Pájaro Loco, sino que incluiría también piezas de acción real en las que el propio Lantz explicaba cómo era el proceso de animación de su serie y cómo se creaban los personajes. 


Mientras que el estudio creaba nuevas series basadas en éxitos cinematográficos como “E.T” o “Tiburón”, los episodios de nuestro querido pájaro carpintero fueron lanzados de nuevo en cines y en formato Laserdisc. Este formato suscitó el interés de Lantz, dado que, a diferencia de los formatos de vídeo en cinta magnética, este no se desgastaba con el tiempo. A mediados de los años ochenta, Walter vendió el estudio a MCA (propietaria de Universal). 


Walter Lantz murió en el año 1994, lo cual dejó al estudio en una situación angustiosa. Tras la compra de MCA por parte de Matsushita, esta última dotó al estudio de ordenadores, y un tiempo más tarde produciría la película The Kipling Anthology. 




HANNA-BARBERA


Todo comenzó cuando dos directores de animación, William Hanna y Joseph Barbera, trabajaban en el departamento de animación de la Metro Goldwyn Mayer. Fue allí donde crearon a los que serían sus dos personajes más importantes: Tom y Jerry. 


De izquierda a derecha William Hanna y Joseph Barbera



Dichos personajes eran, respectivamente, un gato (Tom) que pretendía atrapar a un ratón (Jerry) cuya astucia hacía que siempre saliese victorioso de cuantas pendencias tenían. Este último tenía además lo que comúnmente se conoce como mala uva, por cuanto siempre se alegraba de las desgracias que le ocurrían a Tom cuando este intentaba atraparle. Su importancia en la historia de la animación fue tal que se convirtieron en el buque insignia de la animación de Metro Goldwyn Mayer, llegando a hacer cameos y protagonizar dos películas. 






Una vez cerrado el departamento de animación de MGM tardaron tan solo unos meses en abrir su propio estudio, para el que contrataron a la mayoría de animadores con los que habían trabajado anteriormente. La finalidad de esta compañía era producir series de animación para la televisión, para lo cual llegaron a acuerdos con distribuidoras como Screen Gems y cadenas como la NBC,.


Fue precisamente en esta misma etapa cuando crearon a un personaje paródico, un oso mucho más inteligente que un oso común. el Oso Yogui. Este oso, que vive en el parque Jellystone, intenta siempre robar las cestas de comida de los turistas que visitan dicho parque, para lo cual se vale de la ayuda de un fiel osezno llamado “Boo Boo (Bubu)”. Fue creado por el dibujante Ed Benedict, y aunque comenzó su andadura como personaje secundario en El Show de Huckleberry Hound, fue tal su éxito entre el público que pronto protagonizó su propia serie. 


Otra serie de enorme éxito del estudio fue Los Picapiedra. Esta serie, que estaba ambientada en la Edad de Piedra, parodiaba la cultura popular americana y el modo de vida americano, dado que los personajes vivían en viviendas unifamiliares, hacían barbacoas y tenían un sucedáneo de coche llamado “troncomóbil”. 



DIC


DIC (Diffusion, Information et Communication) fue fundado por Jean Chalopin en 1971 como una filial de la cadena RTL (Rádio Television de Luxembourg). En 1980 acogió la llegada del creativo americano Andy Heyward, que había formado parte del equipo de Hanna Barbera (donde había colaborado en series como Scooby Doo, Los Picapiedra y Los Pitufos). 



Jean Chalopin



Una vez llegó a DIC, Hayward ayudó a crear a uno de los personajes más importantes de este estudio: el Inspector Gadget. No obstante, esta serie supuso el inicio de una fructífera carrera en la que aparecerían series como Hello Kitty, Los Cazafantasmas: los Auténticos, G-I. JOE, Alvin y las Ardillas, Sonic el Erizo, Super Mario Bros, Sailor Moon y, por último, Capitán Planeta, entre otras. 







En 1986, Andy Heyward compró DIC y trasladó la sede a Estados Unidos, mientras que Jean Chalopin fundó otro estudio de animación. Con posterioridad, DIC fue cambiando de dueño. 


En 1993 fue comprado por la compañía ABC, que en 1995 fue comprada por Disney (con lo que pasó a formar parte de dicho imperio empresarial). En el año 2000, Heyward recuperó DIC y cambió el nombre de la compañía a The Incredible World of DIC. Ocho años más tarde fue vendida a Cookie Jar Entertainment, la cual fue absorbida en 2013 por DHX Media, que ahora posee todo el catálogo de DIC.  


CRUZ DELGADO


Fueron fundados por el dibujante Cruz Delgado Palomo. Este animador, que había estudiado bellas artes, comenzó su andadura en el campo de la animación en los Estudios Moro. Allí pasó sus primeros años, pero en 1961 se mudó a Bruselas, donde trabajaría en los estudios Belvision por espacio de dos años. 



Cruz Delgado



A su regreso a España fundó sus propios estudios, en los que realiza cortometrajes animados y películas didácticas entre otras cosas, hasta que, en 1968, TVE le encarga trece episodios de una serie animada llamada “Molécula”. 


En la misma época en la que empezó a dar cursos y conferencias sobre animación inició la realización de su primer largometraje animado, titulado “Mágica Aventura”, distribuida por Warner Española. 


A finales de los años setenta desarrolló su segunda película, titulada “El Desván de la Fantasía”, para la que contó con la colaboración del dibujante Jose Ramón Sánchez. Pero todavía estaba por llegar su obra más importante. 



Jose Ramón Sánchez en la actualidad



En 1978 estrenó una de las series animadas españolas más importantes de la historia: “Don Quijote de la Mancha”. Para esta serie de animación coproducida con José Romagosa contó con el talento de, entre otros muchos profesionales, dos pesos muy pesados de la interpretación: los actores Fernando Fernán Gómez y Antonio Ferrandis, este último ampliamente conocido por su célebre personaje “Chanquete” de una serie de acción real no menos importante: Verano Azul. La importancia de la serie Don Quijote de la Mancha fue tal que se vendió a una buena cantidad de países. 


Al largometraje “Los Viajes de Gulliver” le siguió, en 1988, el filme “Los Cuatro Músicos de Bremen”, donde aparecieron los personajes que protagonizarían otra importantísima serie de animación de la que los que peinamos canas guardamos buenos recuerdos: Los Trotamúsicos. ¿Quién no recuerda todavía los nombres de Coky, Lupo, Tonto y Burlón? 




BRB INTERNACIONAL


Fundado por Claudio Bien-Boyd, José Rodríguez y Tito Bastó, inicialmente fue una compañía que gestionaba los derechos de mercadotecnia de los personajes animados de Warner Bros y Hanna Barbera, pero al poco tiempo comenzó a desarrollar series de animación propias y a distribuir series extranjeras de animación en España, tales como Wickie el Vikingo, La Abeja Maya, Mazinger Z y Marco. 





Claudio Biern Boyd



BRB Internacional tenía el mismo modus operandi que tantas otras compañías de la animación, dado que el diseño de personajes y la posproducción se hacían en España pero la animación como tal se hacía en otros países como Japón, donde triunfaron empresas como Nippon Animation. La labor en sí era logísticamente complicada, dado que en esos tiempos no había Internet, faxes ni teléfonos móviles, con lo que Claudio Bien tenía que efectuar frecuentes desplazamientos a Japón. 


A mediados de los ochenta, el estudio creó las que fueron las series más importantes de su catálogo: David el Gnomo (en colaboración con CINAR) y “D’Artacán y los Tres Mosqueperros”. Asimismo, BRB también incursionó en el mundo de la televisión de acción real con programas como Los Sabios, presentado por Isabel Gemio, Andrés Caparrós y el gran Miguel Ángel Jenner. 



PIXAR


La historia de este estudio comenzó cuando John Lasseter trabajaba en Walt Disney Productions. Allí inició un proyecto que iba a ser la primera película con gráficos computerizados de la historia: La Tostadora Valiente. Un ejecutivo de la compañía con nula visión de futuro le dijo que la única razón para hacer una película de animación con gráficos computerizados era que fuese más barato que hacer una película de animación tradicional, y, acto seguido, le despidió. 



John Lasseter



Un tiempo más tarde, George Lucas reclutó a Ed Catmull para liderar la división de ordenadores de Lucasfilm. Más tarde, a este equipo se une Alvy Ray Smith, director de Investigación de gráficos por ordenador. Un tiempo más tarde, comenzaron a emplear de manera esporádica al mencionado John Lasseter, quien después pasaría a formar parte de la plantilla de manera definitiva.  


Con el tiempo hicieron el que fue el primer cortometraje por ordenador, titulado “Las Aventuras de André y Wally B”. Como curiosidad, hay que mencionar que fue en el SIGGRAPH (entidad dedicada a los gráficos por ordenador, donde proyectaron el mencionado corto) donde presentaron el primer prototipo de ordenador PIXAR. Ed intentó que se hiciera una película de animación por ordenador, pero, por desgracia, la idea no interesó a Lucas, y tuvieron que esperar mucho tiempo. 



Un tiempo más tarde, la división de gráficos por ordenador de Lucasfilm fue adquirida por Steve Jobs (que había sido despedido de Apple), bajo cuyo mandato pasó a llamarse “PIXAR”. En esos momentos, el estudio generó su propio sistema de animación por ordenador, llamado CAPS, con el cuál estrenaron el famoso corto “Luxo JR.” (corto con el cuál ganaron un óscar), donde ya aparece la mascota de esta compañía. 


PIXAR siguió realizando cortos, así como el primer anuncio hecho por animación computerizada. No obstante, en 1991 se produjo un punto de inflexión. firmaron un acuerdo para producir y distribuir, como poco, una película animada: esta última sería “Toy Story”. El acuerdo inicial  supuso una nueva era en Disney, dado que casi todas las películas animadas que esta compañía distribuyó fueron realizadas por PIXAR. 


Por último, debemos mencionar que, en 2006, PIXAR fue adquirida por Disney después de que el contrato entre ambas compañías hubiese terminado. Era algo lógico, pues los altísimos estándares de calidad de PIXAR unidos a una competencia cada vez más relevante hubiesen podido acabar con el estatus que Disney siempre detentó en el campo de la animación en particular y el entretenimiento en general. 


WANG FILM PRODUCTIONS


También conocido como Hong Wang y como Cuckoo 's Nest Studio, está radicado en Taipei (Taiwán). Fue fundado por James Wang y Jerry Smith, que eran ex-empleados de Hanna Barbera. Tanto es así que, al poco tiempo, el estudio estaba co-presidido por el famoso William Hanna. 





James Wang



Este estudio realizó la animación de muchas series animadas de Disney, Nelvana, Warner Bros, Filmation e incluso la compañía española BRB Internacional, para la que realizó la animación de Willy Fog y la Vuelta al Mundo en 80 Días. Wang Film Productions tenía asimismo estudios satélite en Indonesia, Tailandia y China. 


En 2014, dos ex-empleados de Wang Film Production abrieron su propio estudio de animación, llamado BV Animation Studio (ya había pasado lo mismo en 1988, cuando Sam Wang se salió de Wang Film para fundar Morning Sun junto a otros ex-empleados de Wang Film. 


Tras la compra de Wang Film Productions por Brilliant Pictures Group, la actividad del estudio se ha resentido notablemente, aunque no se ha paralizado. 



COOKIE JAR

 

Inicialmente fueron conocidos como CINAR. Fueron fundados en 1976 por Ronald Weinberg y Micheline Charest, e inicialmente se dedicaron a distribuir películas extranjeras en salas estadounidenses de Arte y Ensayo. Problemas financieros les llevaron a distribuir y doblar series de animación extranjeras en Estados Unidos. Esto fue así hasta que sus fundadores abandonaron Nueva York, el lugar donde estaba radicada su compañía. 


logo del estudio



A mediados de los años ochenta, Weinberg y Charest (que ya eran un matrimonio) fueron padres, se mudaron a Montreal, dadas las ventajas económicas que ello suponía. Fue allí donde el gobierno federal les proveyó de un crédito para cineastas que supuso para ellos un alivio económico. 



Ronald Weinberg



En ese mismo momento, todo fueron buenas noticias para la empresa. La reducción de impuestos y las ayudas del gobierno canadiense supusieron una gran ventaja, pero lo más importante no era solo esto, sino que comenzaba a dar sus primeros pasos en Estados Unidos la industria de la televisión por cable, que necesitaba de cantidades ingentes de contenido con las que rellenar sus parrillas de programación. Esto se tradujo en que distribuyó una gran cantidad de series de animación de Europa y Japón a nuevos canales con los que firmaron acuerdos, como fue el caso de Nickelodeon.


Asimismo, la compañía empezó a producir nuevas series como El Mago de Oz, pero el nombre de CINAR tardaría todavía un tiempo en consolidarse entre la audiencia estadounidense. 


En 1994, y tras haber rechazado numerosísimas ofertas, el escritor Marc Brown aceptó que Arthur, un famoso personaje suyo, tuviese su propia serie de animación. Dicho acto de transigencia tuvo lugar tras una charla con Carol Greenwald, ejecutiva de PBS (Public Broadcasting Service). Esta ejecutiva estuvo buscando estudios de animación por todo el mundo, pero fue finalmente CINAR quien se llevó el gato al agua. 


Para finales de la década de los noventa, el estudio había alcanzado un estatus envidiable. Los beneficios que obtuvieron fueron enormes, y desarrollaron una gran cantidad de producciones de animación no violentas basadas en libros. Para finales de los noventa, la parte del matrimonio fundador de CINAR en esta compañía constaba de 151 millones de acciones. La compañía se expandió gracias a la absorción de otras empresas, y lo hizo de la mano de un nuevo ejecutivo llamado Hasanain Panju. 


Problemas de orden legal hicieron que Weinberg y Charest abandonasen CINAR, con lo que la compañía pasó a ser pública hasta que fue comprada por otra empresa, momento en el que pasó a llamarse Cookie Jar Entertainment.Como ya hemos dicho, en 2013, CINAR compró los estudios DIC. Todas estas empresas fueron absorbidas por Wild Brain.  


STUDIO GHIBLI


Sin ninguna duda, Studio Ghibli es el estudio de animación más importante de toda Asia, dado que sus películas han llegado a ganar oscars de hollywood, siendo la única compañía no americana que ha logrado la hazaña de ganar oscars con películas animadas en la categoría de mejor filme de habla no inglesa. 


Fue fundado en 1985 por la editorial Tokuma Shokuten, presidida por Yasuyoshi Tokuma. Principalmente, ha producido películas dirigidas por los maestros Isao Takahata y Hayao Miyazaki. Hay que mencionar que el término Ghibli hace referencia al viento que sopla en el desierto del Sáhara, y que dio nombre a un avión italiano usado durante la Segunda Guerra Mundial (de ahí el nombre, dado que Miyazaki es un apasionado de los aviones). 



De izquierda a derecha Hayao Miyazaki, Toshio Suzuki e Isao Takahata



Isao Takahata y Hayao Miyazaki se conocieron mientras trabajaban en los estudios Toei Animation, donde crearon la famosísima serie “Heidi”. Ellos aspiraban a una animación realista que reflejase la psicología humana, y pensaban que en la animación para televisión, dados los escasos presupuestos, no lograrían plasmar su filosofía. Ello les llevó a crear el Studio Ghibli después del estreno de Nausicaä del Valle del Viento. 


Durante los primeros veinte años, el Studio Ghibli encontró un equilibrio constante entre viabilidad económica y calidad de los proyectos, pero, con todo y con eso, los Takahata y Miyazaki pusieron todas sus energías en cada proyecto que iniciaron. En honor a la verdad hay que decir que este estudio logró su altísimo estatus no solo debido a la enorme calidad de sus directores, sino al durísimo y genial trabajo que hace todo su equipo. 


La política laboral de esta compañía difería enormemente de la de las otras. Sus directores eran conscientes de que un fracaso en taquilla de una película supondría el fin del estudio, de modo que, en vez de tener trabajadores en nómina, contrataban a equipos de 70 personas para cada producción, rescindiéndoles el contrato una vez había terminado esta. Este era el modus operandi que emplearon para reducir los riesgos. 


Mi Vecino Totoro y La Tumba de las Luciérnagas no tuvieron buenos resultados en taquilla debido a que se estrenaron fuera de la temporada en la que los japoneses más van al cine, pero, con todo y con eso, obtuvieron un gran número de premios. Sin embargo, Mi Vecino Totoro logró algo inusual en aquellos tiempos: tener un éxito fulgurante en el mundo de la mercadotecnia. Esto se debió a que un fabricante de peluches se enamoró del personaje, del cual pensaba que tenía que ser un peluche, y se puso manos a la obra. De esta manera, Ghibli pudo amortizar los gastos de Mi Vecino Totoro gracias en parte a la mercadotecnia que generó la película. Este personaje es tan importante en la historia de Ghibli que, de hecho, se convirtió en la mascota del estudio (no todas las ideas van a ser solo de Walt Disney). 




Totoro



Con el tiempo, Ghibli cambió su política de contratación de empleados. En los años ochenta, el salario promedio de un animador en los estudios Ghibli era la mitad del que solía tener un trabajador japonés común. Esto generaba una situación insostenible para los trabajadores, por lo cual, por iniciativa de Miyazaki, el estudio decidió contratar trabajadores a tiempo completo, pagarles un salario fijo y realizar cursos de formación. Para ello contaron con el beneplácito de Tokuma Shokuten, un hombre que (todo hay que decirlo) expandió su conglomerado empresarial, dando lugar al Grupo Tokuma. 


En aquellos tiempos, la editorial Tokum lanzaba una revista llamada Animagic, cuyo director era Toshio Suzuki, que se convirtió en empleado de Ghibli. 


La producción de Porco Rosso estuvo marcada por el traslado a un nuevo estudio (ya que el anterior se había quedado escaso, dado que los trabajadores estaban hacinados), el cual fue inaugurado después del estreno de este filme, y se construirían más estudios con posterioridad. Estos estudios incluyen diversas instalaciones, como una sala de control, una de edición no lineal y otra de grabación de sonido. 


El estudio Ghibli, el mismo que nos trajo otros títulos como La Princesa Mononoke y Ponyo en el Acantilado, se implica fuertemente en la publicidad de sus películas, y en cómo sus películas llegan al público. En 2009, más de una década después del acuerdo de distribución en Estados Unidos con Disney, Ghibli firmó un acuerdo de distribución para España con la extinta distribuidora Aurum Producciones. Este acuerdo se caracterizó por la supervisión: al haber tenido experiencias nada satisfactorias con otras compañías, en el acuerdo se estipuló que Ghibli controlaría todos los detalles del lanzamiento de sus títulos en España, lo cual incluía escoger a los actores que iban a doblar a los protagonistas de sus películas, cuyos doblajes fueron dirigidos, en su mayoría, por el actor y director de doblaje vasco Alfonso Laguna. 


DREAMWORKS ANIMATION


Esta compañía es una división de Dreamworks SKG, un estudio fundado en 1994 por Jeffrey Katzenberg (tras haber sido despedido de Walt Disney Animation), David Geffen (fundador de Geffen Pictures) y el Rey Midas de Hollywood: Steven Spielberg. La andadura de Dreamworks Animation comenzó cuando su empresa madre firmó un acuerdo con Pacific Dat Images, la cual ayudó al estudio a realizar “Antz (“Hormigaz”). 




Estampa de Dreamworks Animation con sus más grandes personajes



El desarrollo de esta película desató una fuerte discusión entre Jeffrey Katzenberg (por un lado) y Steve Jbos y John Lasseter, dado que estos últimos (como ya hemos dicho, miembros de PIXAR) se encontraban en plena producción de “Bichos: Una Aventura en Miniatura”. 


En el año 2000, después de haber estrenado El Príncipe de Egipto, Dreamworks compró Pacific Data Images y así nació Dreamworks Animation de manera definitiva. Desde ese entonces, Dreamworks se asoció con Aardman Animation para crear la que fue la película de animación Stop Motion más taquillera de la historia: “Chicken Run” (“Evasión en la Granja”). 


Años más tarde, lograron un triunfo enorme con el estreno de Shrek. Este desagradable pero divertido ogro, su pesado compañero Asno y su queridísima novia Fiona conquistaron a la audiencia desde el minuto uno con su humor para jóvenes, sus diálogos con chispa y, en la primera parte, un malo malísimo (“Lord Farquaad”) inspirado en Michael Eisner, quien fue jefe de Katzenberg en sus etapas en Paramount y Disney. 


A partir del año 2004, en el que estrenaron la exitosísima Shrek 2: Un Viaje a Muy Muy Lejano, Dreamworks Animation se separó de su empresa matriz, que fue vendida a Viacom (actual Paramount Global), y, desde 2016, tanto Dreamworks Animation como su empresa madre pertenecen al conglomerado Comcast, que también posee NBC Universal. 


El éxito de esta compañía ha sido tal que han dado inicio además a otras exitosas franquicias como Madagascar, Cómo Entrenar a tu Dragón y, cómo no, Kung Fu Panda (cuyo protagonista es tan tierno que, quie le ve, desea llevárselo a su casa). Se trata de franquicias que han dado jugosísimos frutos, porque ¿quién no ha oído hablar de los pingüinos de Madagascar o del Maestro Shifu? 


El futuro parece prometedor tanto para Dreamworks Pictures como para Dreamworks Animation, dado que esta empresa ha firmado un acuerdo con Guillermo del Toro (director de películas de acción real como Hellboy o El Laberinto del Fauno) para producir, escribir y dirigir películas para este estudio. Por otra parte, la empresa matriz ha renovado su contrato con Netflix para seguir produciendo series y películas para esta plataforma. Hay que decir que las series de animación de Dreamworks están disponibles bajo demanda en la plataforma Movistar Plus. 


DON BLUTH. UN ANIMADOR CONTRACORRIENTE


Aunque no se trate de un estudio, no podemos terminar este artículo sin dedicar un epígrafe a uno de los grandes maestros de la animación mundial. Un hombre que ha dedicado toda su vida al arte de plasmar historias en papel, y que ha fundado varios estudios de animación: Don Bluth. 





Este animador nacido en El Paso en el año 1937 comenzó su andadura en Disney, allá por 1955. En 1957 abandonó la compañía del ratón, y entre 1961 y 1971 fue miembro de FILMATION. En 197 volvió al redil de Disney, donde colaboró en películas como Robin Hood, Pedro y el Dragón Elliott, y Tod y Toby. En 1971 volvió al redil de Disney como aprendiz de animación, período en el cual trabajó en Robin Hood. En 1977, cuando se encontraba realizando Los Rescatadores, Bluth fue ascendido a director de animación, dirigiendo el corto “Pequeño”. 


Tod y Toby marcó un punto de inflexión en su carrera. Don Bluth había recibido de sus superiores el siguiente mensaje: haz lo que quieras, pero hazlo barato. Fue posiblemente esto lo que motivó a Don a abandonar Disney para fundar su propio estudio junto a otros animadores que ya había en la casa del ratón, lo cual, junto con el hecho de que había abandonado al estudio en pleno desarrollo de Tod y Toby, enfadó muchísimo a los jefes de Disney. 




Don Bluth con algunos de sus personajes de En Busca del Valle Encantado (obsérvese al famoso Piecito apoyando sus zarpas sobre Don)



La meta de Don Bluth era hacerle la competencia a Disney en su propio campo, el de la animación. Y vaya si lo consiguió. En 1981 produjo para la United Artist El Mundo Secreto de Nimh, que, si bien fue un fracaso de taquilla, es considerada una obra de culto. Poco tiempo después, tras una huelga de animadores, el estudio que Don Bluth lideraba entonces se declaró en bancarrota. 


En 1981, Bluth, Rick Dyer, John Pomeroy y Gary Goldman crearon el Bluth Group, con el que desarrollaron un juego de arcade llamado Dragon’s Lair, que fue seguido por Space’s Ace. Justo en el momento en que estaban produciendo la secuela de Dragon’s Lair los recreativos se vinieron abajo, con lo que la empresa volvió a quedarse sin dinero y Bluth Group se declaró en quiebra, lo cual no impidió que esta secuela viera la luz en 1991, aunque con escasa repercusión. 


 A mediados de los años ochenta se asoció con Steven Spielberg. Esto ocurrió debido a que el cineasta americano quería producir películas de animación debido a su admiración por las películas de Disney. Así, se comenzó el desarrollo de Fievel y el Nuevo Mundo, a la que siguió otra película con la que se iniciaría una saga: En Busca del Valle Encantado. Más tarde estrenó Todos los Perros Van al Cielo, que fue un fracaso de taquilla pero funcionó bien en vídeo doméstico. A esta película le siguieron varios fracasos de taquilla y crítica como En Busca del Rey del Sol, Pulgarcita y Hubo el Pingüino. 


En 1997 realizó TITAN A.E., pero de nuevo fue el inicio de una serie de fracasos. Por último, en septiembre de 2020, Bluth fundó junto a Lavalle Lee un estudio de animación llamado Don Bluth Studios, y, por lo que parece, este animador de raza no parece dispuesto a retirarse. 


EPÍLOGO


Como dice el refrán, no están todos los que son pero son todos los que están. Sabemos que nos hemos dejado algunos estudios en el tintero, pero no ha sido por menosprecio, sino por falta de espacio y tiempo. Sin embargo, sí que hemos querido rendir un homenaje a todos esos estudios que, de algún modo u otro, nos hicieron soñar cuando éramos unos renacuajos que veían la televisión mientras merendaban pan con chocolate o sándwiches de mantequilla con azúcar. Somos plenamente conscientes de que se nos ve el cartón. Maldita sea.